jueves, 16 de noviembre de 2006

Mad Season - Above


Hoy les traigo un manjar de esos para chupetearse los dedos, es casi un disco de culto, pues no es muy conocido, pero es un lujo el grupo se llama Mad Season y nació debido a la reunión de varios Grungeritos de los ’90, entre ellos Layne Staley (voz de Alice In Chains), Mike McCready (guitarra de Pearl Jam), Barrett Martin (batería de Screaming Trees), sumandole el bajo de John Baker Saunders y un par de invitados, un saxo y Mark Lanegan cantando en dos canciones, lo grande de este disco que trasciende a sus integrantes, es sinérgico, es más que un poco de cada uno de ellos.

Metiendo los dedos al manjar:

1. Wake Up; como primera pieza tenemos este tema que cualquiera podría decir que es medio tímido, pero no por eso menos potente, empieza con un suave punteo de bajo que es como el haber encontrado el pote de manjar y estar en la duda de si dejarse llevar por la tentación o parar ahí y guardarlo de nuevo, pero de apoco se va abriendo la tapa y la voz de Staley que te dice Wake up young man it’s time to wake up hace que finalmente te decidas y metas ese primer dedo y saborees esta melodía media jazzística que juega entre lo sutil y el enojo, entre los instrumentos y la voz de Staley.

2. X-Ray Mind; esta otra pieza, comienza con una percusión bastante particular y luego entran las guitarras, es un tema más bien clásico en el que lo más destaca es la percusión “extraña” que interviene de rato en rato. Como segunda metida de dedos al frasco de manjar es el que te hace saber que ya estas en confianza y puedes seguir goloseando.

3. River Of Deceit; la tercera patita de este discazo se nos viene con este río de engaños, tiene un punteo de guitarra muy particular y la voz de Staley, hace que todo concuerde de las mil maravillas, es como delicado y juguetón, aunque la letra es más bien ruda, ha sido definido por algunos como cuntry-rock. Aquí ya estamos seguros comiéndonos el manjar, ya nadie nos encontrará y si lo hacen ya no nos interesa.

4. I'm Above; con un estilo más propio del rock y la combinación de las voces de Staley y Lanegan, tiene un trozo, justo antes del coro que podría ser perfectamente de un tema de the beatles, y las melodías creadas por las guitarras y sus punteos hacen de él una mezcla entre lo nuevo y lo viejo, estupenda.

5. Artificial Red; aquí les presento mi tema regalón, es como decirlo… sexy, seductor, sabroso, tiene eso que uno busca en el juego de la seducción, ese acercamiento pausado, pero con claras intenciones de algo bueno. La armonía que logran entre la guitarra que sigue a la voz de Staley luego de decir UhhUhh… es memorable. De esos que merecen ser escuchados. En este tema, partimos a la cocina a buscar una cuchara para disfrutar el manjar de otras maneras.

6. Lifeless Dead; Rockera y clásica en su estilo, sería como el lema de alguna radio que existió por estas tierras hace muchos años que decía así: Rock y guitarras, en concierto. Ahora aparte de comer manjar con la cuchara que nos raptamos de la cocina, golpeteamos alguna superficie dura, para imitar la batería o simplemente seguir las guitarras.

7. I Don't Know Anything; La distorsión de las guitarras se hace cargo en el inicio de este tema, para contarnos que potencia se trae entre manos. Yeah… ahora nuestra amiga cuchara, pasa a transformarse en micrófono y nos creemos Staley cantando sin parar I don’t know anything, I don’t know anything, I don’t know who I’am… Excelente tema.

8. Long Gone Day; otro de mis favoritos, más suavecito que el anterior se trae un sonido único dado por la voz del señor Mark Lanegan y la percusión, luego la mezcla de voces entre Lanegan y Staley y luego la entrada del saxo que hace su aparición y que logra que cualquier buen oyente se derrita al calor de su melodía. Acá volvemos a engolosinarnos con el manjar y comemos relajadamente tirados en la alfombra.

9. November Hotel, temazo instrumental… nos percatamos que ya casi no nos queda manjar y empezamos a achicar las cucharaditas que nos echamos para que alcancé para el final del disco.

10. All Alone; pone calma y solemnidad al final de esta obra de arte y nosotros ya sin manjar en el tarro empezamos a recolectar las raspitas, terminamos de chupetear la cuchara, cerramos el pote, vamos a la cocina a dejarlo al basurero, lavamos la cucharilla, como si no hubiéramos hecho nada, volvemos y nos tiramos en el sofá para terminar de disfrutar el último suspiro de las melodías que nos han dejado con una sensación de satisfacción que no sabemos si era por lo dulce de ellas o del manjar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

na q' decir! solo lo tarde q vine a leer su tan buen blog!.
me gusta.. la manera tan ralajada y suelta para escribir, ya no quedan ni rastros de su pasado ingenieril si es q alguna vez dejaro huellas en usted, aparte de esos buenos amigos q hizo.

me gusta leerla y verla asi...
nos leemos, de evz en cuando, pero nos leemos.

zonovich dijo...

Claramente uno de esos discos poco valorados y que si fuera por su calidad, monetariamente no estaría al alcance de cualquier mortal.

Entretenido relato y hasta me dieron ganas de sacarlo del baúl y volverlo a escuchar.

Anónimo dijo...

holas!!! ta rebueno tu blog....siempre con comentarios precisos...! y con historias interesantes....saludines!! cuidate!! nos vemos